El ex piloto y excomisario de la FIA Johnny Herbert advierte a Red Bull de que Max Verstappen podría cambiar de equipo si en 2026 el equipo no dispone del coche más rápido. Con las modificaciones reglamentarias se abre para Red Bull una nueva era; la escudería austríaca fabrica por primera vez su propia unidad de potencia, en colaboración con Ford. El primer shakedown transcurrió sin contratiempos, pero se sabe poco sobre la competitividad real de Red Bull.
En las últimas dos temporadas a Verstappen ya se le ha vinculado en varias ocasiones con un posible traspaso. El año pasado los rumores alcanzaron un nuevo pico, cuando el neerlandés fue repetidamente relacionado con Mercedes. No obstante, el tetracampeón juró seguir siendo fiel a Red Bull. Según Johnny Herbert, esa lealtad está, sin embargo, estrechamente ligada a la competitividad. El shakedown en Barcelona fue sorprendentemente bueno, pero aún debe demostrarse cuán sólido es el paquete en su conjunto. El jefe de equipo Laurent Mekies ya reconoció que Max Verstappen es consciente de los riesgos que asume el equipo.
Herbert subraya que Verstappen no compite en la Fórmula 1 para hacer la segunda espada. Sobre lo que Red Bull debe entregar para mantener al neerlandés a bordo también después de 2026, dijo: «Tiene que ser más rápido que todos los demás, eso está claro. También sabe cómo funciona el equipo. Pero, al final, todo se reduce al coche con el que empiezas la temporada: si ese coche es el más rápido, uno de los más rápidos, o si está muy cerca. Y eso puede además diferir según el circuito.»
‘Los pilotos son bestias competitivas’
Según Herbert, los pilotos siempre piensan hacia delante con la vista puesta en nuevos títulos. «Como piloto siempre te preguntas: ‘¿Qué necesito para ganar mi próximo campeonato mundial en los próximos años?’ La única forma en que un equipo puede facilitar eso es dándole un monoplaza con el que pueda optar a la victoria. Pero optar a las victorias es una cosa; por ejemplo, también hay que ser capaz de derrotar a Mercedes.»
Si esa competitividad absoluta no está presente, eso puede tener consecuencias. «Si no lo hacen, él mirará a otro equipo, porque eso es lo que hacen los pilotos. No está para ser segundo. Su mentalidad central es ganar, y si no gana, se frustra», dijo Herbert. Según él, esa mentalidad está muy extendida en el automovilismo. «Lewis Hamilton es exactamente igual. Lo mismo ocurre con Charles Leclerc y George Russell. Son bestias competitivas, como todos los deportistas de élite. Al final, todo se reduce a lo que el equipo les pueda ofrecer.»





