El jefe de equipo de Ferrari, Frédéric Vasseur, se sincera sobre cómo afronta la presión de la prensa italiana. La Scuderia es un orgullo nacional de Italia, y por eso con frecuencia se especula sobre todo lo que ocurre tras los muros de Maranello. «Todo se magnifica en Italia», explica Vasseur, que considera su principal cometido blindar a su equipo.
Frédéric Vasseur comienza su cuarto temporada como jefe de equipo de Ferrari, y ya en su etapa al frente de la Scuderia fue en varias ocasiones objeto de especulación. El francés empezó a sufrir cada vez más presión hacia el final de la primera mitad de la temporada 2025, cuando no llegaban los buenos resultados. No obstante, el CEO de Ferrari, Benedetto Vigna, expresó su confianza en Vasseur, y el contrato del francés fue renovado. Una temporada después, antes de las jornadas de test, Ferrari pasa a ser señalado sobre todo como uno de los favoritos al título.
Vasseur ya está acostumbrado tanto a las buenas como a las malas noticias sobre el equipo italiano. «En Italia todo se magnifica, ya sea una noticia buena o mala», cuenta el director del equipo a Auto Hebdo. «Tenemos que atemperar constantemente la euforia positiva y frenar la negatividad.»
‘Eso forma parte de mi trabajo’
Para el francés, lo primordial es proteger a la plantilla de Ferrari. «Eso forma parte de mi trabajo», explica Vasseur. «Lo sabía cuando firmé. Hay un entusiasmo muy particular alrededor del equipo que puede hacer que uno pierda el rumbo y que la gente dedique demasiada energía a asuntos equivocadas. Tengo que proteger a la gente de eso.»
Además, desde los medios italianos hay mucha especulación sobre el equipo, sobre todo en torno a la duración de los contratos y la estabilidad. «Hay que separar los rumores de la realidad», revela Vasseur sobre su enfoque. «En Italia puedes tener un contrato de quince años, pero lo que nunca cambiará es la actitud de la prensa. Lo que cuenta es mi relación con Ferrari. Sé exactamente cuál es mi posición con la dirección. Cuando esos rumores afectan al equipo y a nuestros empleados, son perjudiciales y me molestan. Cuando se empieza a hablar de personas que trabajan en la sombra, lo considero una falta de respeto», cierra el francés.







