El equipo Red Bull tendrá que afrontar esta temporada sin su jefe de diseño, Craig Skinner. El británico anunció el lunes —apenas unas semanas antes del inicio de la temporada en Melbourne— su marcha. Skinner llevaba más de veinte años en la escudería austriaca. En 2022 fue nombrado jefe de diseño; antes dirigía el departamento de aerodinámica. En los últimos años, Red Bull ya había perdido a varios puntales a ritmo acelerado.
Con la salida de Skinner, la sangría en Red Bull continúa. En los últimos años el equipo se ha despedido de varias figuras clave, entre ellas Adrian Newey, Jonathan Wheatley y Will Courtenay. La mayoría recaló en equipos rivales. Newey y Wheatley trabajan ahora en Aston Martin y Audi respectivamente, mientras que Courtenay es director deportivo en McLaren. También el jefe de equipo, Christian Horner, fue forzado el año pasado a dejar el cargo tras dos décadas. Detrás de las cámaras, sin embargo, el británico de 52 años está trabajando en un posible regreso a la F1.
Según fuentes, la salida de Craig Skinner no pilla por sorpresa. Aun así resulta llamativo que dimita justo en la antesala de una nueva temporada de F1. El impacto en Red Bull y en su piloto estrella, Max Verstappen, parece por ahora limitado. Skinner rendía cuentas al director técnico Pierre Waché, que sigue siendo el responsable último del desarrollo y del diseño de los monoplazas de Red Bull.







