Ya se sabía desde hace tiempo, pero el viernes Mercedes confirmó oficialmente que a partir de 2026 volverá a ser la única responsable del suministro del Safety Car y del Medical Car en la Fórmula 1. La marca proporcionará los coches en cada fin de semana de carrera y también durante las pruebas oficiales pre-season en Baréin. Desde 2021 los Silberpfeile compartían esa responsabilidad con Aston Martin, pero esa colaboración terminará tras 2025.
Desde 2022, el Mercedes-AMG GT Black Series ejerce como Safety Car oficial de la FIA para la F1, mientras que el Mercedes-AMG GT 63 S 4MATIC+ actúa como Medical Car. Ambos modelos no solo están presentes en la Fórmula 1, sino también en la Fórmula 2, la Fórmula 3 y en diversas categorías de soporte. El mantenimiento de los vehículos entre carreras corre a cargo de Mercedes, con apoyo técnico desde Affalterbach.
Además, 2026 será año de aniversario para Mercedes y el Safety Car. La colaboración con la Fórmula 1 cumplirá treinta años, desde que el Safety Car se utilizó por primera vez el 30 de junio de 1996 durante el GP de Francia. La pasada temporada ya se alcanzó otro hito en Austin, con la 500.ª carrera de Mercedes como proveedor oficial. A lo largo de los años trece modelos distintos han servido como Safety Car y ocho como Medical Car. En marzo habrá otro momento destacado, cuando el piloto habitual del Safety Car, Bernd Mayländer, dispute en Melbourne su carrera número 500.
Aston Martin se despide
«La seguridad es un valor absolutamente central para nuestra marca y nuestros productos», declaró Christoph Sagemüller, director de Mercedes‑AMG Motorsport. «Por eso, desde 1996 suministramos el Safety Car y el Medical Car en la Fórmula 1. A partir de 2026, estos coches volverán a lucir nuestra estrella en todos los eventos de F1. De este modo seguimos contribuyendo activamente a la seguridad en la categoría reina del automovilismo. Para Mercedes, la Fórmula 1 no es solo una plataforma deportiva, sino también un terreno en el que el rendimiento, la fiabilidad y la seguridad de nuestros coches se muestran bajo condiciones extremas.»
Aston Martin, que desde 2021 compartía la responsabilidad del Safety Car, se retira de ese papel. La primera intervención de la marca británica suscitó entonces debate, porque el Vantage seleccionado por el equipo era más pesado y menos potente que el AMG GT Black Series de Mercedes. No existe claridad sobre la razón exacta de la ruptura. En un comunicado, Aston Martin afirmó que el acuerdo simplemente «terminó al término de la temporada 2025». El equipo añadió que estaba agradecido por la colaboración.







