Toto Wolff dice que a su equipo, Mercedes, no le importa cómo termine el proceso de votación sobre la regla de compresión. La FIA anunció anteriormente que los cinco fabricantes de motores —Mercedes, Ferrari, Red Bull Powertrains, Honda y Audi— tendrán la oportunidad de tomar una decisión conjunta sobre la introducción de un posible segundo método de prueba. Aunque eso no sería un gran problema para Wolff, se opone a ello ‘filosóficamente’: ‘Pero esto ha ocurrido varias veces en la larga historia de la F1’.
Hace semanas que es tema favorito de especulación: el presunto truco de motor de Mercedes. Las Flechas de Plata, según se dice, habrían encontrado una laguna en el reglamento de 2026. Eso permitiría elevar la relación de compresión del W17 en pista hasta 18:1. Cuando la FIA realiza las pruebas estáticas para esa relación, ésta sí cumple con el 16:1 permitido. El órgano rector anunció además que envió una votación electrónica a los cinco motoristas para que votaran sobre la implantación de una segunda prueba. De este modo, a partir de agosto la relación de compresión también se mediría con el coche a la misma temperatura más elevada que cuando circula en pista.
A pesar de que Mercedes podría ser la principal perjudicada si se aceptara un acuerdo para una segunda medición, el jefe de equipo Toto Wolff no está inquieto. “No nos importa si se mantienen las normas actuales o si la propuesta de la FIA se aprueba electrónicamente”, dijo el jefe de equipo a los medios. “Creo que todo el mundo se alarma por algo que no es tan importante. Si las cifras que se mencionan con frecuencia son correctas, entendería el motivo del debate. Pero en realidad no es un problema tan grande”. Para Mercedes, por tanto, un posible segundo método de control tampoco supondría una diferencia. “Queremos aportar de forma positiva al deporte.”
‘¿Es esta la forma correcta de trabajar?’
Aun así, Wolff no está del todo satisfecho con la manera en que los demás fabricantes de motores podrían instigar el nuevo método de prueba. “Desarrollamos componentes según las normas. Cuando se confirma que son legales, otros equipos unen fuerzas y lo ponen en duda. ¿Es esa la forma correcta de trabajar? Filosóficamente no estoy de acuerdo. Pero esto ha ocurrido varias veces a lo largo de la larga historia de la F1. Ahora estamos en esa situación. Quizá la próxima vez seamos nosotros los que lo hagamos con otro”, concluyó el jefe de equipo.







