El equipo Aston Martin metió un serio traspié durante la pasada semana de test en Baréin. Tras problemas técnicos con el nuevo motor Honda se vio obligado a limitarse a tandas cortas en la última jornada. Los problemas fueron tan graves que los británicos, después de seis(!) vueltas, tiraron la toalla y dieron por terminado su programa de pruebas de forma prematura. En una reunión con la comisión de la F1, el jefe de equipo Adrian Newey habría subrayado la gravedad de la situación.
Según los resultados de los test, Aston Martin llega al 2026 posiblemente en peor situación que el resto. El equipo apareció más tarde en el shakedown de Barcelona y completó el menor número de kilómetros durante las jornadas de prueba en Baréin. Los pilotos Fernando Alonso y Lance Stroll estuvieron lastrados por problemas en el grupo motopropulsor; más duro para el español, que en su segunda etapa en McLaren ya había lidiado con un Honda deficitario.
Al parecer, la mayor piedra de choque para el suministrador japonés es, sobre todo, la creciente electrificación. En la reunión con la comisión de la F1, Newey —que sólo pudo probar de forma limitada su radical diseño AMR26— habría detallado las averías técnicas. Los monoplazas confiarán en 2026 más que nunca en la energía recuperada. Según el británico, la unidad de potencia Honda ni siquiera llega al umbral inferior de 250 kW, y mucho menos al máximo de 350 kW, informa BBC Sport.
Regla del 107 por ciento
Corren rumores de que no está claro si Aston Martin podrá tomar parte en la ronda inaugural en Melbourne. Tras la última jornada de test, no es un escenario descartable. Además, el equipo debe contar con la regla del 107 por ciento, que sigue en vigor. Esta establece que los pilotos deben marcar una vuelta dentro del 107% del tiempo más rápido en Q1 y pretende garantizar la seguridad y la competitividad.
La cuestión es si Aston Martin y Honda podrán superar estos problemas antes del GP de Australia. De momento, los escasos kilómetros de prueba complican emitir un veredicto definitivo. Que el AMR26 flaqueara en las curvas, sin embargo, es indiscutible: según Lance Stroll perdía allí entre cuatro y cinco segundos. Las primeras sesiones en Melbourne dictarán si Aston Martin puede darle la vuelta a la situación.







